No te olvidé
No te amo menos, te amo distinto . —¿Qué te enamoró de ella? —preguntó sin mirarme. No supe responder. Rasgué instintivamente el apoyabrazos. La silla en la que estaba sentado, se hundía cada vez que me empujaba hacia atrás. El aire acondicionado resecaba mis ojos. ¿Lo había olvidado? Un golpe de la puerta me devolvió al consultorio. Levanté mi muñeca y miré la hora. 17:45 Había pasado demasiado tiempo en silencio. Hurgué en mis bolsillos y encontré un carmín desteñido. … Cuando la conocí, trabajábamos en el mismo lugar. Cuando le hablaba, no dejaba de acomodarse los lentes. Al comer, se quitaba los zapatos. Se lamía los brackets. Le gustaba perderse buscando cafeterías. No le gustaba maquillarse. … Salí. Entré al auto. Los vidrios se empañaron. El sabor amargo en la garganta no me dejaba tragar. Busqué en la guantera unos lentes que sabía que ya no estaban ahí. El carmín seguía en mi mano. Conté 5 cafeterías antes de llegar. Entré a la casa. Ella estaba sentada ...